11-06-12 escrito por El lado oscuro de los dibujos animados

Mucho se habla de los dibujos animados, de si algunos son una buena influencia para nuestros hijos frente a otros que no lo son tanto. Si algunos les excitan, si les enseñan conductas inapropiadas o si por el contrario son muy educativos. Bien, no se si el caso de mi peque será un caso aislado, pero el hecho es que todos – TODOS los dibujos, incluso los que parecen más inofensivos tienen algun apunte en los que ellos pueden excusar sus travesuras.

Uno de los dibujos que más le gustan es la cerdita Peppa Pig y su familia. Son todos encantadores, muy divertidos, y cada capítulo tiene una lección pedagógica para los peques. ¿Inofensiva? NO. La afición favorita de Peppa es saltar en charcos de barro, por lo tanto la afición de la peque es ser como su mentora Peppa y saltar en todos los charcos que haya, sean de barro o agua. Me llevó unas dos semanas insistirle en que se fijase en que Peppa llevaba botas de agua en el momento de saltar.

¿Qué me decís de Pocoyo? Me encanta, es el preferido de los más pequeñitos. La peque estaba obsesionada con él cuando tenia alrededor de un año y medio, y ahora le gusta verlo de vez en cuando y bailar con una aplicación que tiene en el ipad. Pero… ¿sabéis que de los 50 capítulos que nos habremos tragado de Pocoyó en uno – ¡UNO!- lleva chupete? Pero ¿en qué estabais pensando creadores de Pocoyó? Así que en mi plan maestro para que deje de usar chupete le dije “¿Tu ves que Pocoyó lleve tete? ¿A que no?” Zas en toda la boca. “Si mama, Pocoyó lleva tete”.

Bien, pasemos al canal Disney Jr y una de sus estrellas: Manny Manitas. Ay, pero que majo es Manny con sus herramientas, que ayuda a todo el mundo, y además cuenta mientras lo hace, o nos enseña los colores. Pero (si, también hay un pero), ¿os habéis fijado que Manny cuando arregla cosas mide y apunta con un lápiz en las superficies a trabajar? Bueno, pues mi peque si. Así que el otro dia me llega y me dice “mama, arregle esto” Y yo le dije “¿el qué?” y me lleva hasta el pasillo. Madre mía, ¡estaba todo garabateado con lápiz!. Ella, me dice toda tranquila: “Mani-maitas arregla esto”, y se intenta poner el lapiz en la oreja como el susodicho, como alguien satisfecho con el trabajo bien hecho.

Como veis, da igual los dibujos que le enseñeis. Siempre tendrán un lado oscuro :-)

Publicado en Sin categoría

Etiquetas: ,

Deja un comentario