23-07-12 escrito por ¿Qué nombre le ponemos?

Hay muchas mamás y papás a los que no les ha costado ningún trabajo el poner nombre a su nuevo pequeño/a. ¡Qué suerte! En mi caso ha sido un gran comedero de cabeza.

No quisimos saber el sexo de nuestros peques hasta que nacieron y eso es una cosa de la que me alegro ya que le añadió un extra de emoción y sorpresa al momento del parto. Esto no debería de haber sido un inconveniente ya que se pueden ir pensando nombres de niñas/os durante el embarazo, pero en este barco estaba sola, el papá no quería ni pensar en el nombre hasta que no le viese, según me dice en Inglaterra es mala suerte. Tenía que ser al mirarle en la carita cuando le vendría la inspiración y tendría claro cómo llamarlo/a pero… no fue así.

Durante el parto de mi primer hijo, la matrona me preguntó cómo se llamaría el bebé y yo improvise algo que se me había pasado por la cabeza antes: – Si es niño, lo llamaré Alejandro ya que yo me llamo Sandra y si es niña Joanna ya que a mi pareja le dicen Jono. Pero no tenía el consentimiento del padre que después de 1 día lo llamó Moisés. A mí no me convencía, llegó el día de inscribirlo en el registro cuando Jono me preguntó que me parecía Ismael y con este nombre se quedó. Pero la consecuencia de no haberlo meditado antes es que en Inglés no lo saben pronunciar y cada vez que lo llamo Ismael los ingleses me preguntan -¿What smells? Es un poco feo que lo pronuncien smell (olor) así que optamos por el diminutivo de Isi aunque mucha gente piensa que viene de Isidoro o Isidro.

Cuando me quedé embarazada de mi segundo hijo, Isi tenía sólo 1 añito y poco. Me costaba que entendiera que lo que tenía en la barriguita era una personita. Le explicaba simulando que tenía un bebé en los brazos – mira hijo cuando salga tendrá aquí una boquita, los ojos una naricita y llorará Wahwah. También nació sin que supiéramos el sexo y no escarmentando de lo que nos costó poner el nombre al primero, el padre siguió con la misma idea. Pero esta vez yo iba pensando en nombres. Todo, todo el mundo me decía que sería niña: -Tienes la barriga muy ancha, buf la cara la tienes hinchada, se te nota que estás embarazada desde atrás, yo soy bruja… es una niña seguro. Así que me puse a pensar en nombres de niña y me gusto Naira. El día que empecé con contracciones, fuimos a ver a unos vecinos, allí le dije a Jono que me gustaba Naira. Mi vecina me dijo que conocía a una pareja cuya hija se llamaba Naira y el hijo Naira al revés, Arián y dije – pues decidido si sale niño Arián se llamará. Niño fue y Arián se llamó.

Cuando su hermanito lo vio, lo primero que me dijo con una gran cara de sorpresa y fascinación fue –mamá ojos, nariz, wahwah wahwah y desde entonces lo llama Wahwah. Por otro lado en inglés Arian significa de la raza aria y está relacionado con el nazismo así que al final le hacemos caso a su hermanito y también lo llamamos Wahwah.

Conclusión: si algún día tengo un tercero/a pensaré bien en todas las posibles complicaciones que el nombre pueda tener en los dos idiomas.

Publicado en Bebé, Embarazo, Familia

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  • Ana dice:

    es genial este comentario…..la odisea de los nombres de nuestros hijos.

  • xenia dice:

    nosotros hablamos muxas veces de nombres y no nos convencia ninguno en realidad ,para niña tenia muxos pero para niño k fue no .yo a mi marido le dije k por mi lo llamariamos fran ,ya k siempre m gusto este nombre y aparte estubo siempre en mi vida ,mi primer novio se llamaba fran ,el chico k me volvio mas loca en la adolescencia se llamaba fran (kepa en vasco) y el hombre de mi vida el padre de mi hijo se llama fran ,vamos k para mi era una señal,nos pusimos deacuerdo y si era nena el decidia y si era nene yo elegia y como fue niño fran se llama ,pero fran asi. no francisco ¡.y esa fue nuestra aventura con el nombre.un saludo..

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