Preparando un pastel veraniego

 Cocinar con los peques siempre es gratificante para los mayores y muy divertido para los niños. Si además vamos a preparar un pastel muy veraniego como es el caso todavía mejor.

En verano no hay que olvidar las buenas costumbres, y, si durante el año cocinamos de vez en cuando con los niños, también debemos hacerlo en vacaciones. En este caso vamos a proponeros un pastel muy fácil de hacer pero muy veraniego y rico.

fresas

Las recetas nunca surgen por generación espontánea, es cierto que hoy en día gracias a Internet simplemente con un clic podemos tener en nuestra mano cientos de recetas, esta que os traigo hoy no es mía, desde luego, es una adaptación a un pastel que le vi proponer y confeccionar al famoso Karlos Argiñano.

Como la idea me gustó mucho, la adapté, la probé y la verdad es que queda un pastel veraniego espectacular, y no es nada difícil de preparar. Vamos a ello.

Ingredientes:

  • 1 vaso de zumo de limón
  • 1 vaso de agua
  • 1 vaso de nata líquida
  • 8 sobaos grandes
  • 1/2 sobre de gelatina de limón
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Hojas de menta

Para el caramelo

  • 200 gr. de azúcar
  • Un chorrito de agua
  • Unas gotas de zumo de limón

Acompañamiento

  • 250 gr. de fresas
  • 3 cucharadas de azúcar

A cocinar

Primero vamos a lavar las fresas y tras quitarles la zona verde, las vamos a cortar en rodajas y mezclarlas con el azúcar para dejarlas reposar.

Después continuamos preparando el caramelo. Seguramente ya lo habías hecho alguna vez y si no, es muy fácil, simplemente se trata de poner el azúcar en una sartén a calentar, le echamos unas gotitas de zumo de limón y un poquito de agua y vamos dejando que se cocine hasta que adquiera la textura y el color que más nos apetezca. Habitualmente cuando toma un color tostado no excesivamente oscuro es un buen momento para retirarlo. Lo sacamos del fuego y lo vertemos y extendemos en el molde en el que vamos a montar el pastel.

Ahora vamos a trabajar la gelatina. También es muy fácil. Vamos a poner a calentar  el zumo de limón y el vaso de agua, al primer hervor vamos a incorporar la gelatina mezclándola para que no queden grumos. Cuando ya esté bien mezclada apagamos el fuego y añadimos el azúcar y la nata, todo sin dejar de batir.

Y ahora viene el momento de montar el pastel. Este es uno de los momentos más divertidos para hacer con los peques. En primer lugar vamos a cubrir el molde con cuatro sobaos (pueden ser seis si no son muy grandes) y vamos a verter sobre ellos la mitad de la gelatina que hemos trabajado, después colocamos encima los otros cuatro (o seis) sobaos y vertemos el resto de la gelatina.

Cuando ya hemos hecho todo esto dejamos que temple antes de introducirlo en el frigorífico, con que este dos o tres horas en el frigorífico será más que suficiente.

Puedes utilizar muchas maneras distintas de decoración, a mí la que daba la receta original me convence, simplemente se trata de desmoldar el pastel y colocaron una fuente adornándolo con trocitos de fresa y hojas de menta.

Buen provecho.

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