13-08-12 escrito por Maria Jose ¡Mamá no quiero el chupete!
En los primeros días de la vida de Nicolás acepto perfectamente el chupete, pero sólo duraría un par de semanas. De repente de la noche a la mañana se negó a coger el chupete hasta el punto que hacía palanca con su propia lengua. Así que comenzó mi encrucijada en la búsqueda del chupete perfecto, que sí de silicona, látex, anatómicas, ortodónticas… Nada, no le gustaba ninguno. Así que Nicolás no tenía interés en usar un chupete puesto que no le ofrecía nada de alimento, desestime continuar mi misión de búsqueda infructuosa hasta el momento.
Sin embargo, continuaba pensando que el chupete podría ser un buen aliado ante determinadas situaciones, sobre todo, cuando la hora de su comida nos encontrábamos fuera de casa. De verdad, no os podéis imaginar que espectáculo prepara, toda la gente se gira para ver lo que esta ocurriendo, en ocasiones, os puedo asegurar que hasta me sonrojo de la vergüenza, sus llantos parecen dignos de una película de terror. Así que hice una última intentona, en este caso, compré un chupete con tetina en forma de gota. Y, sí, este chupete le gustó un poquito que es más de lo que tenía hasta ahora.
Eso sí, el chupete sólo lo quiere unos minutos cuando tiene hambre, está a punto de dormirse pero no lo consigue, tiene algún dolor de cólico o en el coche cuando no acaba él de estar convencido de que ir sentado sólo le guste mucho.
Ahora el problema se traslada a mamá “No me gusta el biberón”. Desde hace un par de semanas no quiere el biberón aunque sea mi leche, tan sólo lo acepta aunque de mala gana cuando se encuentra en otra casa diferente a la nuestra. Eso sí, primero hace el truquito de la lengua palanca para que no entre la tetina y con esas puedo conseguir el pecho de mamá. ¿Alguna de vosotras ha vivido esta situación?.








